¿Tiene entonces la laicidad valores positivos frente al consumismo y a los extremismos?

Por supuesto. La laicidad permite la promoción de valores positivos, como el espíritu crítico, el apego la razón, a la lucidez de espíritu, la honestidad intelectual, así como el respeto a la diferencia en el marco de la ley, el rechazo al machismo, el sentido de la solidaridad, el apego al interés general y al bien común. El respeto de las diferencias va a la par con el respeto de los valores laicos sin los cuales ciertas “diferencias” no serían aceptables, como la condición femenina en algunas instituciones religiosas y tradiciones culturales.